Para Revista Domingo
Edición 2010
¿Y ahora que pashha?
El fallecimiento de Néstor Kirchner agitó las aguas en vistas a las elecciones del 2011. ¿Qué cambios produjo dentro del kirchnerismo? ¿Cómo se preparan los opositores?
Opinan el diputado Fernando Navarro y el senador Alfredo Martínez.
La muerte del ex presidente Néstor Kirchner sacudió el escenario político, generando la incógnita de cómo sería la Argentina sin su principal líder político, sobre todo teniendo en cuenta las elecciones 2011.
Desde un primer momento, en el oficialismo hubo gran consenso en que la Presidenta Cristina Fernández tiene la capacidad y la fuerza necesaria para seguir con el proyecto e incluso se la nombró como candidata natural a la reelección siempre y cuando ella quisiera. Hasta ahora encabeza todas las encuestas aunque aparecen diferencias sobre si su victoria será en primera vuelta o no, y todas coinciden en que el apoyo que tiene ahora es mayor.
Sin embargo, se abrieron las especulaciones respecto la conducción del PJ y si la ausencia de Kirchner perjudicaba el poder del Gobierno, sobre todo en el conurbano bonaerense. Respecto a ésto, el diputado provincial Fernando “Chino” Navarro es concluyente: “Hoy en día son los intendentes los que necesitan a Cristina y no al revés”.
Además, se habló de que la pérdida del ex Presidente provocaría un cambio en la relación Gobierno-CGT. Sobre esto, Navarro asegura: “Es una operación mediática orquestada por (Héctor) Magnetto para debilitar a un gran aliado del Gobierno”.
También hubo opiniones cruzadas sobre cual sería la posición del gobernador bonaerense Daniel Scioli. No obstante, el ex vicepresidente reunió rápidamente a los intendentes de los principales distritos para apoyar a la Presidenta. Para muchos oficialistas, Scioli no es un hombre de confianza, pero hoy por hoy es un aliado necesario para que Cristina pueda gobernar más tranquila.
Fuera del kirchnerismo también hubo movimientos, sobre todo en el PJ disidente. El senador santafesino Carlos Reutemann se alejó del Peronismo Federal desmembrando este espacio, que por ahora se muestra sólo como un grupo de dirigentes. Tampoco está claro cuales serán los roles de los diputados Felipe Solá y Francisco De Narváez.
Por el lado del panradicalismo, parece casi imposible que se reagrupe el Acuerdo Cívico y Social, que había tenido unas buenas elecciones en 2009. El alejamiento de la líder de la Coalición Cívica Elisa Carrió y la posterior confrontación de la diputada chaqueña con algunos miembros de la UCR son los puntos más claros de la ruptura.
No obstante, el senador radical rionegrino Alfredo Martínez afirma: “Nosotros nos estamos consolidando junto al socialismo”. Sin embargo, las posibilidades de que se afiance el vínculo con el PS, conducido desde Santa Fé por el senador Rubén Giustiniani y por el gobernador Hermes Binner, dependen de quién se imponga en la interna radical. Hasta el momento, Ricardo Alfonsín lleva cierta ventaja sobre Julio Cobos, luego de que su sector ganara las internas en junio. “Tenemos hasta marzo para decidir un candidato y si no se llega a un consenso, serán los afiliados los que lo decidan” asegura Martínez.
El jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, era candidato seguro a Presidente hasta hace un año. Sin embargo, por ahora no está claro si podrá cumplir con los requisitos de la reforma política que establece un mínimo de afiliados en cada distrito. Además, la causa de espionaje, la crisis escolar y los dos derrumbes en un mes desgastaron las aspiraciones de Macri. Mucho menos tiene posibilidades sin el apoyo del peronismo anti-k.
Otro aspirante a la Presidencia es el diputado Fernando Pino Solanas, de Proyecto Sur. Al igual que el macrismo, necesita consolidar una estructura nacional más amplia o bien tejer alianzas con sectores afines.
Además resta definir si el diputado de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella se incorpora a las listas de Frente para la Victoria o si decide ir por fuera. Para algunos kirchneristas esto podría ser muy peligroso, porque le restaría votos al oficialismo, sobre todo si CFK no llega a ganar en primera vuelta.
Lo que viene en el Congreso
Varios proyectos que se están discutiendo en el Congreso son importantes a la hora de analizar el escenario político. En primer lugar, y con una gran trascendencia en la última semana, está el la discusión en torno al presupuesto 2011. Por primera vez en la democracia, el poder legislativo le negó un presupuesto al ejecutivo e intentó imponer uno propio. Desde el oficialismo se asegura que la oposición intenta desacreditar al Gobierno, que ahora deberá aplicar el presupuesto anterior.
Un poco más postergados en la agenda parlamentaria están el proyecto para regular los decretos de necesidad y urgencia, y el de participación de los trabajadores en las ganancias. La primer iniciativa, que cuenta con media sanción del Congreso, le daría un mayor control al Congreso, que tendría que aprobar cada DNU enviado por el Ejecutivo para que el mismo tenga validez. De aprobarse esta medida, el Gobierno estaría bastante más sometido a las decisiones del Grupo A (ver La oposición arremete para regular los DNU).
El proyecto de participación de los trabajadores en las ganancias, presentado por el diputado del Frente Para la Victoria Héctor Recalde, está en una etapa menos avanzada. Tras el fracaso de las reuniones con las principales agrupaciones patronales, la propuesta, que le daría a los empleados el 10 por ciento de las ganancias obtenidas en la empresa, sería tratada en el Congreso casi al final de este año parlamentario o al comienzo del próximo (ver Entrevista a Héctor Recalde y Entrevista a Alfredo Martínez)
“El proyecto es una locura”
Pese a que quedó algo relegado por la actualidad, el debate por la fijación del 82 por ciento móvil en los haberes jubilatorios, que fue sancionado en forma de ley por el Congreso y luego fue vetado por el Poder Ejecutivo, se mantiene vigente.
La principal objeción que puso el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner fue sobre la forma de financiar el proyecto, que no estaba especificada en la norma sancionada, aunque si estaba detallada en otras propuestas alternativas. “Si no aumenta sustentablemente la recaudación, el proyecto es una locura”, sentencia el economista Alejandro Fiorito.
Por otro lado, el especialista asegura que la cifra de 82 por ciento perdió su valor real: “Es un cálculo de la época de Frondizi, donde la relación entre aportantes y jubilados era distinta, por eso hay que recalcularla”. Sin embargo, la cifra que históricamente fue bandera de las fuerzas progresistas fue tomada como un objetivo por los miembros del grupo A.
En el análisis político, el veto a la iniciativa opositora no parece traer grandes consecuencias para el Gobierno. En ese sentido, desde el oficialismo aseguran que la reestatización de los fondos de las AFJP y los dos aumentos anuales obligatorios de las jubilaciones, son demostraciones claras del interés que ha tenido el kirchnerismo por la tercera edad.
Uno cerró los ojos. Millones los abrieron
El 27 de octubre ya no va a ser un día más en el almanaque. Ahora es el día en que murió un hombre y nació un mito. A diferencia de Juan D. Perón, Néstor Kirchner dejó el mundo terrenal sin manchas oscuras en su liderazgo. Además de encabezar un proyecto nacional que distribuyó la riqueza más equitativamente, recuperó la justicia en materia de independencia y derechos humanos, fomentó la educación e impulsó la unión latinoamericana, hizo algo cualitativamente tan o más importante: devolvió la política como herramienta al pueblo argentino, poniendo todo lo establecido en discusión. De ese proceso nació una nueva juventud.
Algo sin precedentes le ocurrió a millones de jóvenes de menos de 30 años, que nunca habían creído en la política. Es indudable que, desde hace unos pocos años, la juventud se está organizando nuevamente, dejando detrás la imagen de vagabundo, alcohólico o drogadicto impuesta desde los medios.
Hegel decía que las cosas pasan dos veces: la primera como negación y la segunda como afirmación. Durante la crisis de 2001 los jóvenes encabezaron el “Basta al neoliberalismo”, hoy los jóvenes encabezan y nutren como ningún otro actor a la gran mayoría de las organizaciones políticas y sociales hablando de la construcción y profundización del “proyecto nacional, popular y latinoamericanista” que empezó Néstor Kirchner y que continúa Cristina Fernández.
Millones de argentinos se acercaron a la Plaza a despedir los restos del ex-presidente. Entre ellos, se destacaron los jóvenes que no solo recuperaron la esperanza sino que se van transformando en la esperanza misma.
Por Matías F. Nielsen y Matías Polli
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