martes, 14 de febrero de 2017
Día 1
El domingo estábamos yendo a una panadería italiana o francesa que Viktoria había encontrado por el barrio, en un blog o algo así. La verdad a mi no me entusiasmaba tanto el plan, estaba aún medio despabilar pero ya vestido y con ganas de compartir aquel domingo de lluvia con ella. Cuando la persona que amas hace algo que le gusta, que la hace feliz, eso a uno también lo hace feliz. Es felicidad transitiva. La cosa es que a punto de irnos empieza a hacer algún tipo de planteo filosófico sobre la pareja. Ella tiene 25 años, nació una década antes que yo a millones de kilómetros en una sociedad radicalmente diferente a la mía. Nos conocimos una noche hace 4 años, nos reencontramos hace 3, nos fuimos amando cada día más. Hace 2 años y medio convivimos. Hace 2 meses estamos casados. Ella siente que se quedó atrapada en mi ciudad, que para ella de Buenos tiene poco, pero para mi lo que le falta es Aires. Ella se está buscando aún, todos un poco nos seguimos buscando supongo. Pero ella no quiere estar acá, pero sí conmigo. Creo que allí radican casi todas las tensiones. Estamos un poco aburridos, pero eso pasa siempre en las relaciones, no es todo diversión y entretenimiento. Yo tengo 34 años y algunas relaciones encima, yo ya se que esto a veces pasa, que es un subeybaja. Soy su primera relación y ella lo está aprendiendo. Trato de ser todo lo paciente que me sale, pero esta vez le doy espacio. En la discusión me dijo que necesitábamos no vernos unos días, aunque ayer ya soltó el primer te extraño. Yo también, pero necesitamos no vernos por unos días, aunque ella más. Pensar. Mi enojo con todo esto pasa por acá: Desde hace casi 3 meses que por H o por B no me reúno con Kbsi. Él es mi socio y somos amigos hace más de 10 años, pero ahora estamos enojados y decepcionados uno del otro. Yo me fui 15 días a la playa con mi esposa y su familia a pasar navidad. Unos días antes de volver para pasar año nuevo con mi familia, me entero que él se estaba yendo 10 o 15 días a NY a comprar cosas para nuestra productora. No me cayó bien enterarme así, pero me cayó bien tener nuevas cámaras y chiches. La cosa es que al volver, quedo sólo con lo poco que había para hacer. Hasta aquí todo bien, reza el comienzo de la gran peli francesa "La Heine" (El odio). Alguien nos hace una propuesta de laburo polémica. Mi socio vuelve del viaje pero ya prepara el siguiente: en pocos días se vuelve a ir un mes a la mágica isla de Rapanui ¿A descansar? Jamás descansa él, es una máquina. En medio del estrés y la incomunicación entre nosotros, decide traicionar al polémico sujeto contra mi voluntad. A partir de allí, todo cuesta abajo. Antes de partir, me entero que se lleva todos los equipos y nos deja sin nada en Buenos Aires, que si alguien nos contrataba, debíamos salir de alquilar equipos. Lamentablemente, nadie nos llamó. Entre las fiestas de diciembre y la segunda quincena de febrero, Buenos Aires muere. Mañana vuelve Kbsi y por suerte ya arrancó un poco más el trabajo. Nos debemos una seria conversación que va a definir si seguimos juntos o no, tanto como socios como amigos. Así está la cosa. Muy tenso con mi amigo/socio, con poca entrada de guita, casi sin ahorros después de un año de consumirlos para que esta empresa arranque. Tenso, pocas pulgas, medio depre, con pocas ganas. Bancame en esta Viktoria, siento que siempre te banqué en todas las tuyas y ahora me salis con esto. Chau, me fui antes de que vuelva de la panadería. Me clavé dos pelis en el cine y unas empanadas. Volví y le recomendé que se vaya con su hermana. Me clavé 2 pelis más (3 de 4 estaban buenas, un buen promedio). Hoy las dos están en mi casa y yo con Arek. Arranco mi día. Chau.
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