martes, 14 de febrero de 2017

Día 1

El domingo estábamos yendo a una panadería italiana o francesa que Viktoria había encontrado por el barrio, en un blog o algo así. La verdad a mi no me entusiasmaba tanto el plan, estaba aún medio despabilar pero ya vestido y con ganas de compartir aquel domingo de lluvia con ella. Cuando la persona que amas hace algo que le gusta, que la hace feliz, eso a uno también lo hace feliz. Es felicidad transitiva. La cosa es que a punto de irnos empieza a hacer algún tipo de planteo filosófico sobre la pareja. Ella tiene 25 años, nació una década antes que yo a millones de kilómetros en una sociedad radicalmente diferente a la mía. Nos conocimos una noche hace 4 años, nos reencontramos hace 3, nos fuimos amando cada día más. Hace 2 años y medio convivimos. Hace 2 meses estamos casados. Ella siente que se quedó atrapada en mi ciudad, que para ella de Buenos tiene poco, pero para mi lo que le falta es Aires. Ella se está buscando aún, todos un poco nos seguimos buscando supongo. Pero ella no quiere estar acá, pero sí conmigo. Creo que allí radican casi todas las tensiones. Estamos un poco aburridos, pero eso pasa siempre en las relaciones, no es todo diversión y entretenimiento. Yo tengo 34 años y algunas relaciones encima, yo ya se que esto a veces pasa, que es un subeybaja. Soy su primera relación y ella lo está aprendiendo. Trato de ser todo lo paciente que me sale, pero esta vez le doy espacio. En la discusión me dijo que necesitábamos no vernos unos días, aunque ayer ya soltó el primer te extraño. Yo también, pero necesitamos no vernos por unos días, aunque ella más. Pensar. Mi enojo con todo esto pasa por acá: Desde hace casi 3 meses que por H o por B no me reúno con Kbsi. Él es mi socio y somos amigos hace más de 10 años, pero ahora estamos enojados y decepcionados uno del otro. Yo me fui 15 días a la playa con mi esposa y su familia a pasar navidad. Unos días antes de volver para pasar año nuevo con mi familia, me entero que él se estaba yendo 10 o 15 días a NY a comprar cosas para nuestra productora. No me cayó bien enterarme así, pero me cayó bien tener nuevas cámaras y chiches. La cosa es que al volver, quedo sólo con lo poco que había para hacer. Hasta aquí todo bien, reza el comienzo de la gran peli francesa "La Heine" (El odio). Alguien nos hace una propuesta de laburo polémica. Mi socio vuelve del viaje pero ya prepara el siguiente: en pocos días se vuelve a ir un mes a la mágica isla de Rapanui ¿A descansar? Jamás descansa él, es una máquina. En medio del estrés y la incomunicación entre nosotros, decide traicionar al polémico sujeto contra mi voluntad. A partir de allí, todo cuesta abajo.  Antes de partir, me entero que se lleva todos los equipos y nos deja sin nada en Buenos Aires, que si alguien nos contrataba, debíamos salir de alquilar equipos. Lamentablemente, nadie nos llamó. Entre las fiestas de diciembre y la segunda quincena de febrero, Buenos Aires muere. Mañana vuelve Kbsi y por suerte ya arrancó un poco más el trabajo. Nos debemos una seria conversación que va a definir si seguimos juntos o no, tanto como socios como amigos. Así está la cosa. Muy tenso con mi amigo/socio, con poca entrada de guita, casi sin ahorros después de un año de consumirlos para que esta empresa arranque. Tenso, pocas pulgas, medio depre, con pocas ganas. Bancame en esta Viktoria, siento que siempre te banqué en todas las tuyas y ahora me salis con esto. Chau, me fui antes de que vuelva de la panadería. Me clavé dos pelis en el cine y unas empanadas. Volví y le recomendé que se vaya con su hermana. Me clavé 2 pelis más (3 de 4 estaban buenas, un buen promedio). Hoy las dos están en mi casa y yo con Arek. Arranco mi día. Chau.

miércoles, 18 de enero de 2012

El papel de diario saldrá lo mismo para todos (Publicada en politicaargentina.com)

La jueza María Cristina O’Reilly ratificó la iniciativa que declara de interés público la producción, comercialización y distribución del papel. Clarín y La Nación apelaron el artículo 20 de la ley, que plantea un precio único para todos los compradores.

Edición del 29 septiembre de 1978

La ley 26736 fue aprobada en diciembre de 2011, como parte del llamado “paquete de leyes”, por los senadores del Frente para la Victoria y aliados, pese a los votos negativos de la UCR, el PJ disidente y el Frente Amplio Progresista. Esta medida, en su artículo 20, fija un precio único para todos los compradores del papel de diario, y justamente éste es el artículo que Clarín y La Nación quisieron suspender. Sus argumentos, presentados en la causa 34/2012 llamada “Aguirre Saravia Saúl y otros s/medida cautelar”, fueron que Papel Prensa S.A. iría a quiebra debido a que la ley no permite cubrir los costos operativos.

Según denuncias efectuadas por la Secretaría de Comercio Interior, (Fuente: mercadoytransparencia.org) a cargo del licenciado Guillermo Moreno, algunos jueces de feria estarían vinculados a las partes privadas de la empresa, como por ejemplo el doctor Fernando Durao quien tiene 17 denuncias por irregularidades. Esa fue seguramente la jugada con la que intentaron evitar que el tema recaiga sobre sus jueces naturales. Pero el expediente cayó en el juzgado de feria a cargo de la doctora María Cristina O´Reilly, quien señaló el miércoles 11 de enero que tal como lo plantean los artículos 1 y 3 de la ley, se trata de un asunto de interés público y no privado; y que además, el artículo 10 establece que el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación es la autoridad de aplicación competente. Por último sentenció, en base al artículo 30, que una vez agotada la vía administrativa procederá el recurso ante la Cámara Federal de Aplicaciones con competencia en lo contenciosos administrativo. Al día viernes 12, La Nación (http://www.lanacion.com.ar/1440154-papel-prensa-sa-recuso-a-la-jueza) publica la noticia en forma inversa, planteando que Papel Prensa S.A. recusó a la jueza O'Reilly acusándola de "prejuzgar al habilitar la feria de enero a pedido de Moreno", y planteando que es el Gobierno Nacional quien incumplió. Clarín por otro lado, prefirió la estrategia de no hacer olas, ya que "la realidad se puede tapar o se puede hacer tapa", como dice su propio slogan.

Papel Prensa: la verdad y la mentira

El 22 de diciembre se aprobó la Ley de Papel Prensa, en el marco de la lucha por la democratización de la información, que a partir de la sanción de la Ley de Medios dio un vuelco a favor de los pueblos en detrimento de los monopolios. Tiempo atrás, Clarín y La Nación lanzaron una solicitada pública en que afirmaban que mediante esta ley el Gobierno Nacional intentaba “apoderarse” de la empresa productora de papel diario y reconocía que “quien controla el papel, controla la información”. Lo curioso es que Papel Prensa era hasta ahora controlada sólo por ellos. En respuesta a la burda intención corporativa, Eduardo Gallo, representante del Estado en Papel Prensa desde el 2009, esgrimió: “Debe quedar claro que, a diferencia del relato que pretenden imponer, la ley no busca controlar la producción y distribución del papel para diarios, sino todo lo contrario: se intenta democratizar y dar igualdad de oportunidades a todos los medios gráficos del país en el acceso de este insumo fundamental para la difusión de las ideas”.

Federalismo y soberanía

La ley de papel de diarios es un gran avance no sólo en lo que respecta a la libertad de prensa, sino que también es un paso al frente en la construcción de soberanía nacional, garantizando a los diarios locales el abastecimiento en igualdad de condiciones con los grandes medios nacionales y sin depender de empresas extrajeras productoras del insumo. Así lo podemos ver en los artículos 40 y 41, que fijan que el Estado deberá garantizar el abastecimiento de papel al mercado interno, a partir de las inversiones necesarias que aumenten la producción y cubra el déficit, que hasta ahora debía importarse.

Al respecto, Jorge Déboli, Presidente de Dypra (cooperativa de Diarios y Periódicos Regionales) opinó que gracias a esto, “los diarios locales pueden tener más espacio para generar sus propios contenidos (sobre todo las noticias nacionales e internacionales), y no relegarlos a los grandes medios y cadenas informativas de la Ciudad de Buenos Aires, independizándonos de la agenda que ellos instalan”. Es importante tener en cuenta a su vez, que en el caso de que el Estado Nacional suba su inversión, los derechos políticos (acciones clase A) que de ese aumento surjan, los cederá a los diarios no accionistas a través de la Comisión Federal Asesora integrada entre otros, por un editor de diarios por cada provincia, que es elegido por sus propios colegas.

Papel Prensa S.A. produce actualmente 175 mil toneladas de papel que se reparten inequitativamente entre 440 diarios y se importan otras 50 mil toneladas, a un precio mayor, para satisfacer el consumo interno. A partir de la promulgación de la ley, la empresa Papel Prensa estará obligada a operar al máximo de su capacidad, ejecutar un plan de inversiones cada tres años, y a proveer papel a todos los diarios del país que así lo requieran.

La causa y la historia

En la década del 60 la industria papelera cobró un fuerte impulso, aunque su punto flaco era la producción de celulosa, materia prima del papel de diario. La mayor parte del mismo se importaba, lo cual generaba grandes costos a las empresas del sector, que presionaron al dictador Juan Carlos Onganía para que dé impulso a la industria local de papel con fondos aportados de retenciones impositivas de la importación. Recién en 1972, bajo la dictadura de Lanusse, se aprobó a la -llamativamente- única empresa que se presentó en licitación pública: Papel Prensa S.A. En 1973, luego de la asunción de Cámpora algunos miembros del directorio de la empresa vendieron sus acciones a testaferros de David Graiver, quien luego se incorporaría con nuevos capitales, duplicando el alcanzado hasta el momento. Pese a esto, el precio internacional del papel puso en jaque a la empresa, que venía ya con serias complicaciones económicas. En esta circunstancia es que, años después, la dictadura comandada por Videla, bajo el argumento de que Graiver estaba vinculado a los Montoneros, y con el agravante de ser judío, aplicó fuertes presiones a la familia, incluyendo la desaparición forzada y torturas físicas y psicológicas, luego de las cuales debieron vender, (o prácticamente regalar) la empresa a los tres diarios que ya estaba agrupados en Fapel SA.

Sus dueños (Héctor Magnetto y Ernestina de Noble por Clarín; Bartolomé Mitre de La Nación; y los Peralta Ramos por La Razón) junto a otros representantes de dichos diarios, y miembros de la cúpula militar que participaron del golpe del 76 deberán ir a declarar. Esto ocurre 35 Años después, por la causa referente a la apropiación ilegal de Papel Prensa SA, que impulsaron la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. A la causa, se aportaron documentos desclasificados por los EE UU que ratifican que la empresa fue monopolizada por la dictadura para asfixiar a la competencia. Más claro, agua.

martes, 1 de marzo de 2011

Más de 50 mil almas pidieron a la Justicia aplique la ley de Medios

Para TEA
16/04/2010


Más de 50 mil almas pidieron a la
Justicia aplique la ley de Medios


La marcha multitudinaria convocó a casi 300 organizaciones que le reclamaron a la Justicia que aplique la nueva Ley de Servicios Audiovisuales. Ésta quedó suspendida, sin antecedentes en la historia argentina, por dos fallos de jueces mendocinos.

Más de 50 mil personas marcharon ayer para exigir que se aplique la Ley de Servicios Audiovisuales que aprobó el Congreso a fines del año pasado, y que dos jueces de Mendoza intentan anular. Cientos de columnas de organizaciones sociales, políticas y sindicales llenaron las calles entre Congreso y Tribunales.
     Todo indicaba que iba a ser una tarde lluviosa. “Si nos mojamos, no va a ser por la lluvia, va a ser por el llanto de los monopolios”, sentenció un militante de la Escuela Carlos Pellegrini, pero las nubes se alejaban a medida que corría la tarde.
     Por la avenida Callao, a lo largo de unas nueve cuadras, entre Perón y Méjico; y por avenida de Mayo, unas ocho cuadras hasta pasando la avenida 9 de julio, era complicado caminar debido a la densidad de las columnas.
     Hace menos de un año, muchas de estas organizaciones, encabezadas por la Coalición por una Radiodifusión Democrática, marcharon desde la Casa Rosada hasta Congreso, en apoyo a la iniciativa del poder ejecutivo de que el legislativo apruebe el proyecto de Ley, cosa que lograron. Ahora la marcha continuó a Tribunales para que el Poder Judicial deje de trabar la ejecución de la nueva ley.
     Desde antes de las 17, ya se veía gente. Llamaba la atención la cantidad de personas que fue con amigos o en familia, y con remeras del programa 6-7-8. Cerca de las 18 comenzó a avanzar la manifestación.
     En el camino los muchos automovilistas que se veían interrumpidos por la marcha tocaban bocina. Muchos a favor, muchos enojados. Lo mismo ocurría con los vecinos que salían a los balcones para ver el desfile de banderas y personas que pedían por una mayor cantidad de voces en los medios masivos. Pero a diferencia de los anteriores, sólo se veía a los que miraban atónitos y a los que saludaban contentos. Lo más destacado en este rubro, fue sin duda las travestis y prostitutas que se asomaban en tetas o ropa interior a saludar.
     Una de las columnas más importantes parecía ser la del Encuentro de la Militancia Nacional y Popular, corriente del Frente para la Victoria, que aglutina a más de 10 intendentes de Buenos Aires, el Frente Grande, el Partido Comunista Congreso Extraordinario y el PI, entre otros. Mario Secco, de Ensenada, que encabezaba esta columna junto al Barba Gutiérrez, de Quilmes, comentó muy entusiasmado que “ésto no se lo esperaban los golpistas, con esta manifestación la Ley se va a tener que cumplir”.
     El acto comenzó ni bien llegó la cabecera de la marcha a Tribunales minutos después de las 19. Contó con la presencia de Hebe de Bonafini, de Madres de Plaza de Mayo; Estela de Carlotto, de Abuelas; Julio Piumato, de la CGT; Hugo Yasky, de CTA; y los músicos Ignacio Copani, Teresa Parodi y Liliana Herrero, entre otras personalidades y dirigentes. Había tanta gente, organizada o no, que fue una marcha lenta y las últimas organizaciones llegaron a la Plaza Lavalle recién para el final del acto, cerca de las 22 horas.

Por Matías F. Nielsen
Corregido por Gabriela Ramos




16/09 - Los cantos, el niño y la historia que se hace presente


Para TEA
23/09/2010


Multitudinaria marcha por la Noche de lo lápices
Los cantos, el niño y la historia que se hace presente
Otro 16 de septiembre pasa con miles y miles de estudiantes secundarios, universitarios y trabajadores recordando a los héroes que fueron secuestrados y torturados por la dictadura hace 34 años en La Plata.


Al pensar en un joven, droga, sexo, vagancia, desinterés, vandalismo son algunas de las palabras que se le pueden aparecer en la mente a una persona de mediana edad que consume tantos medios masivos de comunicación como el promedio de la sociedad. Hace 34 años secuestraron a 10 pibes que reclamaban por un boleto, pero ni eran 10 ni sólo pedían un boleto. “Éramos estudiantes secundarios que luchábamos por un mundo más justo y por una sociedad más democrática, el boleto era la excusa para repudiar a los milicos que se venían con todo”, cuenta Emilce Moler, una de las 4 sobrevivientes de aquella noche. Todo ésto no es casual, pensando en estos jóvenes algunos sectores del poder criminalizan y desprestigian a la juventud. “Para ellos, mejor reos que organizados y con un proyecto político”, reflexiona Emilce.
     En homenaje a los desaparecidos esa noche que hoy recordamos como La noche de los lápices, se organiza cada año la marcha del 16 de septiembre. Este año en la Ciudad de Buenos Aires no fue sólo una marcha conmemorativa sino que se dio en el marco de uno de los principales y más fuertes movimientos contra el Jefe de Gobierno Mauricio Macri y en defensa de la educación pública y gratuita.
     Con casi 50 escuelas tomadas en reclamo por condiciones dignas de cursada, los jóvenes de la Coordinadora Unificada de Estudiantes Secundarios (CUES) encabezaron la impresionante marcha que desbordó por varias cuadras la Avenida de Mayo. “Educación para pocos es Pro”, la tan repetida como sentida “podrán cortar todas las flores, pero no acabar con la primavera”, o “defendamos la educación pública” eran las consignas más vistas. Parejas, grupitos de amigos y familias que esperaban a que los miles y miles de “compañeros” lleguen a la Jefatura de Gobierno porteña, comenzaron a escuchar las voces alzadas de quienes coreaban recién cuando la marcha estaba ya a poco más de una cuadra. A medida que la columna se acercaba, el murmullo se transformaba en canto desgarrado: “La educación del pueblo no se vende, se defiende”, era lo que emanaba de las gargantas. De repente, una voz aguda y suave apareció entre todas las demás, desde abajo, transformando lo asombroso en increíble. Un niño de tan sólo 4 o 5 años le explica a su joven madre que todos teníamos que estar juntos defendiendo la escuela. Mientras el muñeco de Mauricio era prendido fuego por militantes kirchneristas, los opositores se separaban para marchar a la Casa Rosada. Muchas ideas fluyeron, pero una quedó: no sólo no pudieron acabar con la primavera sino cada vez hay más flores creciendo en esta Patria

Matías Nielsen
Taller II - 2ºD – TT – TEA
23/09/2010


     Con casi 50 escuelas están tomadas en reclamo por condiciones dignas de cursada los jóvenes de la Coordinadora Unificada de Estudiantes Secundarios (CUES) encabezó la impresionante marcha que desbordó por varias cuadras la Avenida de Mayo. Carteles contra Macri, la tan repetida como sentida “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán acabar con la primavera”, o “Defendamos la educación pública”, eran las consignas más vistas. Parejas, grupitos de amigos y familias esperaban a que los miles y miles de “compañeros” lleguen a la Jefatura de Gobierno porteña, y cuando la marcha estaba a una cuadra, se escucha ya las voces alzadas de quienes coreaban: “la educación del pueblo no se vende, se defiende”. De repente, se escucha una voz finita entre todas las demás, y es increíble, un niño de tan sólo 4 o 6 años le explica a su joven madre que todos teníamos que estar juntos defendiendo la escuela. Mientras el muñeco de Mauricio se prende fuego, las ideas fluyen y una queda: No sólo no pudieron acabar con la primavera, cada vez hay más flores en nuestro país.

Por Matías F. Nielsen
Corregido por Gabriela Ramos

Crónica del 17 de junio / Mundial

Para TEA
17/06/10

Crónica de quienes llegamos siempre tarde

El mundial ataca nuestros cerebros y moviliza nuestros sentimientos, aunque uno no sea muy futbolero. La noche anterior al primer partido de la selección en primera fase, contra Nigeria, no había dormido nada. Cuatro horas después de acostarme sonó el despertador y salté de la cama dejando a mi compañera dormir, para irme a lo de un amigo a ver el partido. La mañana era muy nublada y bastante fresca pero no sólo había aroma a lluvia, había algo más. Caballito suele ser muy tranquilo los sábados a esa hora, pero ese día se escuchaban desde lejos las trompetas de cancha y los bocinazos de los automovilistas que viajaban hacia alguna pantalla con el mismo fin que yo: ver a la selección argentina derrotar a la africana.
     Me subí a la moto rumbo a Belgrano y en el camino se iba sintiendo cada vez más la presión de tener que llegar a tiempo. No sólo yo estaba apurado; otros conductores iban cambiando los ritmos alegres de sus bocinas por timbres más largos y algún insulto a quien no despabilaba. Pero con esos malhumores de algunos contrastaba la alegría de quienes iban caminando con bebes en andas, con su pareja de la mano o entre amigos, buscando un bar o la casa que lo albergara. Argentina ganó 1-0 y después de festejar con la gente querida, ya quería volver a dormir un poco más. Era sábado y reinaba la tranquilidad, la felicidad y el nerviosismo en el aire.
     No fue lo mismo en el segundo partido, contra Corea del Sur. Esa mañana me desperté en Palermo, en mi casa, también con sueño, pero el habitual. El jueves fue un día más soleado, me vestí, agarré la moto y me fui al trabajo.
El clima ya no era tan relajado como el sábado del primer partido. Muchos, como yo, debían ver el partido en sus lugares de trabajo así que se despertaron antes para no perderse ni un minuto de la transmisión. El tráfico era denso, las caras de todos y cada uno decían: “Tengo que llegar a tiempo”, y tocaban bocinas, corrían en la calle o golpeaban sus pies contra el piso, esperando a que corte rápido el semáforo.
Cada uno habrá llegado o no a ver el pitido inicial; yo por suerte sí, 10 minutos antes. Fui a mi escritorio, me saqué la campera, preparé el mate y bajé al salón donde proyectaban el partido. Ya había mucha gente, y poco a poco fueron cayendo otros menos afortunados mientras los equipos ya se enfrentaban en la cancha. Uno a uno, todos gritamos los cuatro goles. Jefes y empleados, los de seguridad, los de limpieza, los administrativos, los funcionarios, todos gritamos cuatros veces “Gooool”, y una vez golpeamos la mesa con fuerza y rabia por el gol injusto que nos metieron los surcoreanos. Terminó el partido y el de limpieza a limpiar, el de seguridad a cuidar, el jefe a mandar y nosotros hacia nuestras computadoras. Hasta el próximo partido, no creo que vayamos a volver a abrazarnos todos juntos de la misma manera.
Por Matías F. Nielsen
Corregido por Gabriela Ramos

lunes, 28 de febrero de 2011

Crítica sobre Film "Entre Muros", de Laurent Candet


Para TEA
24/06/08

Experiencias que no se pueden encerrar

Entre Muros se titula esta película que, yendo por la senda de la imaginación, podría tratarse de una cárcel, un reformatorio, una persona con agorafobia (miedo a salir) o algún artista excéntrico. Sin embargo, el film del francés Laurent Candet narra un año de clases en una escuela del suburbio parisino donde conviven estudiantes de varias etnias. Esta obra, a diferencia de varias películas “holliwoodenses” típicas en las que la clase problemática primero odia al profesor y luego lo ama, muestra varias cuestiones profundas de la problemática educativa, en este caso francesa, pero que podría darse en cualquier gran ciudad del mundo.
     Una de ellas es la construcción colectiva de conocimiento en espacios interétnicos, dado que en general en las clases suele obviarse la participación de las supuestas minorías sociales. Por ejemplo, en las escuelas de Buenos Aires, suele haber muchos orientales, paraguayos y bolivianos, pero casi nunca se habla de algún Chan, Tanaka o Condori Choque en una frase a analizar sintácticamente en la clase de lengua.
     Otro gran problema que toca la película es la dificultad que  presenta la labor docente en estos contextos. Realmente, en casi cualquier contexto, si se carece de abundante paciencia, reflexión y pedagogía, la enseñanza media y primaria no cumple su rol en el mundo actual. En este caso, si François -el docente que protagonista el film- no estuviese constantemente polemizando ingeniosamente con sus estudiantes, probablemente no generaría casi nada en ellos, lo que dificultaría mucho el proceso de aprendizaje.
     Esta obra, que parece un documental por su forma y por la verosimilitud de las situaciones cotidianas que se plantean, deja mucho que pensar sobre política educativa y migratoria en el actual mundo globalizado, y nos convoca a reflexionar y recordar nuestra infancia dentro de los muros de nuestras escuelas.

Por Matías F. Nielsen
Corregido por Graciela Ramos

Se aprobó el Matrimonio Igualitario


            Para TEA
15/07/2010


La realidad deja de ser insólita en el Senado

Ayer se logró algo insólito: alcanzar la mayoría en el Senado para lograr hacer ley el matrimonio gay con posibilidad de adopción. Insólito porque la cámara alta es tradicionalmente conservadora; insólito por tener muy pocos antecedentes en el mundo; insólito por unificar en su voto a bloques diversos de forma transversal; insólito porque la Iglesia Católica, uno de los sectores más poderosos del país (y del mundo), se opone con mucha fuerza.
     Antes de ayer una multitud se agrupó frente al Congreso para reclamarle a los senadores que votaran por un derecho a casamiento y adopción reducido a la heterosexualidad. Ayer, sectores de izquierda del kirchnerismo y de la oposición, junto a organismos que respaldan los derechos de los homosexuales se nuclearon masivamente, insólitamente unificados en un reclamo.
     Crispación es una palabra que viene apareciendo mucho, exageradamente tal vez, en los principales diarios nacionales, acusando al Gobierno Nacional de buscar conflicto, “la lucha de clases”, el enfrentamiento entre sectores; pero en una mirada rápida se pueden delinear fácilmente dos cuestiones principales: la primera es que siempre que haya intereses opuestos va a haber confrontación; la segunda, que lo más agresivo que se ve en la política actual es lo sistemático, descalificativo y malintencionado de la derecha opositora, los medios concentrados de comunicación bajo el ala del señor Magneto, el cardenal Bergoglio, el rabino Bergman, y las patronales como la UIA, la AEA, la CRA o la Sociedad Rural.
     En ese sentido, un debate de tanta trascendencia cultural como lo es el que dos personas del mismo sexo puedan casarse y adoptar hijos, representa un quiebre político-social. Peronistas y radicales, comunistas y socialistas, kirchneristas y opositores, cristianos y ateos, de un lado y del otro en casi todos los temas que se debaten en Argentina, se han unido en un solo puño para dar un paso adelante en la libertad y la democracia.
     La Iglesia retrocedió algunos casilleros en su influencia política. “Dos homosexuales no pueden criar un hijo normalmente heterosexual”, dicen sus voceros. Pero por qué a la inversa no sucede, se puede preguntar cualquier persona utilizando sus mismo conceptos retrógrados, si la inmensa mayoría de los “putos y lesbianas” vienen al mundo luego de una relación “normal”, y en general, del seno de una familia “tradicional”. Hoy el país avanza un paso más contra la imposición hegemonista y autoritaria de unos sobre los diferentes. Bienvenido entonces el matrimonio igualitario a nuestra patria.


Por Matías F. Nielsen
Corregido por Graciela Ramos